Texto: Ramón Cordero G.
Catedrático U. A. Chapingo
Diseño gráfico: Jani Rivera
En algo que parece una claudicación ante la pereza y el desinterés por el trabajo de todo tipo, a partir del próximo año quedará establecido el Programa de Actualización Nacional para la Calidad en la Holgazanería (PANCHO por sus siglas).
La capacidad de adaptación del perezoso
Es un hecho que, por décadas, se han desarrollado campañas en contra de los malos hábitos frente al trabajo. Lo cierto es que los estímulos al desempeño o las sanciones ante el incumplimiento, no han tenido los frutos esperados y, por el contrario, aquellos a quienes podríamos calificar de zánganos o vagos han sido capaces de desarrollar estrategias para evadir no sólo su detección, sino también la actividad que tienen encomendada.
El documento orgánico que fundamenta la propuesta de profesionalización de la flojera, parte del reconocimiento a esa gran capacidad adaptativa que permite la supervivencia de los infractores en el mercado laboral y en los ámbitos educativos. Bajo un modelo darwiniano de selección natural los haraganes han demostrado que, en un mundo en continua transformación, pueden cambiar y ajustarse a las nuevas condiciones imperantes, lo que los hace de alguna manera más aptos y capaces.
En el diagnóstico realizado con anterioridad pudo percibirse que, si bien la pereza es un rasgo favorable en términos de permanencia, también es posible afirmar que hasta ahora opera mediante la improvisación. Transformación espontánea y sin planeación que deja de lado los aspectos de calidad en lo que se hace (o de lo que no se hace, como en este caso).