Esther
López-Portillo

Una
de cada diez personas es zurda; del noventa por ciento restante, veinticinco
por ciento son ambidiestros y el resto diestros; por eso no es extraño
que la mayoría de los objetos de uso cotidiano estén pensados
para quienes utilizan la mano derecha: tijeras, abrelatas, llaves de
agua, tornillos, palancas de velocidades de los autos, teclados de computadora,
pupitres, etcétera.
.....Los
ambidiestros son quienes pueden utilizar ambas manos para realizar diversas
actividades; dicen los especialistas que la mayoría de ellos
son en realidad “zurdos contrariados”; es decir, personas
que fueron obligadas a utilizar como mano principal la derecha.
.....Aunque
cada vez es menos común, a lo largo del tiempo la zurdera fue
considerada signo de mala suerte, negatividad y hasta locura; baste
descubrir las implicaciones lingüísticas de los términos;
por ejemplo, siniestro significa al mismo tiempo “izquierdo”,
“desastre” y “malvado”.
A través
de la historia se han generado diversos mitos sobre ser zurdo; muchos
de ellos han caducado, mientras que otros continúan vigentes:
•
En el Imperio Romano la sal tenía gran valor; tirarla era símbolo
de mala suerte y sólo era justificado hacerlo cuando se necesitaba
una gran protección; entonces se tiraban algunos granos por
detrás del hombro izquierdo pues, de acuerdo con sus creencias,
de ese lado atacaban los espíritus malignos
• En la
Edad Media quienes utilizaban la mano izquierda para realizar sus
actividades cotidianas eran considerados fieles al demonio; las mujeres
eran acusadas de brujas y sacrificadas en hogueras donde el fuego
purificaba el mal
• En países como Noruega, Suecia y Dinamarca existe una
superstición popular que augura mala suerte para los diestros
si conocen a un zurdo de miércoles a lunes; el martes no existe
peligro alguno, pues es el día dedicado al dios zurdo Tiw