¡Qué sorpresas da la vida! Resulta que el juego de las
damas chinas probablemente llegó a China desde Europa, pasando
primero por Japón.

Otras fuentes lo sitúan como una variante de un juego llamado halma,
cuyo significado en griego es salta, el cual fue desarrollado
hacia 1880 y fue muy popular en Suecia. Otra hipótesis, obviamente,
dice que surgió en China donde actualmente es muy habitual.1
Se juegue donde se juegue, el tablero tiene la forma de una estrella
de seis puntas. En cada una de éstas hay 15 orificios donde
se colocan canicas. Hay variantes de tableros con 10 o menos orificios.
También se juega con pijas (que son piezas de madera o plástico
en forma de clavos). Cada jugador tiene un color de canicas y las coloca
en la punta de la estrella más próxima a él y a
la que considera “su casa”. En el lado opuesto debe haber otro jugador
frente a su respectiva punta de estrella.
La finalidad del juego es meter las canicas en la casa del otro y por
lo tanto vaciar la propia. Al dejar libre la punta de la estrella el
otro jugador introduce sus canicas y quien logra hacerlo con menos jugadas
es el ganador. El orden del turno de cada participante se rige siguiendo
el sentido contrario a las manecillas del reloj.
Una de las reglas es que sólo se puede mover una canica por vez
y cuando ésta es tocada no se puede utilizar otra en ese turno.
Está permitido brincar sobre una canica y caer en un agujero vacío,
por lo tanto se deben buscar caminos para brincar sobre varias canicas,
ya sean las propias o del contrincante.
El caso es llegar tan lejos como se pueda y penetrar en la casa de enfrente
y llenarla a la brevedad posible.
El jugador que tiene la habilidad de colocar sus canicas en forma parecida
a una escalera podrá ir brincando de una a otra, incluso usando
las de sus contrincantes, pues así tiene mayores posibilidades
de ganar, y por lo tanto, es importante establecer una estrategia de
avance, por lo tanto es un entretenimiento que requiere de ingenio
e inteligencia.
La parte divertida del juego consiste en tapar los caminos de los otros
jugadores mientras éstos tratan de avanzar, obligándolos
a buscar nuevas rutas, con lo cual se retarda el llenado de su casa
meta o la punta de su estrella.
Siempre debe tenerse una casa (punta de estrella) enfrente, por ejemplo,
si sólo hay dos jugadores estarán frente a frente y si
son tres o más jugadores se colocarán de manera que cada
uno tenga una casa vacía a la cual llevar sus canicas. En la única
situación en la que alguno de los jugadores tiene una ventaja
es cuando son 5 participantes y por lo tanto de antemano hay una casa
vacía a la cual llegar.