| Pero éste no
es el único indicio de la existencia de la materia oscura.
Al estudiar los cúmulos de galaxias 4
, se llegó a la conclusión de que la masa de la materia
que emite radiación tampoco es suficiente para mantenerlos
cohesionados. Objetos hechos de materia ordinaria pero difíciles
de observar a grandes distancias, como los planetas, las enanas
marrones y los agujeros negros podrían ser parte de la materia
oscura. No obstante, cálculos sencillos muestran que estos
objetos contribuyen a sólo una ínfima fracción
de toda la masa que se delata por su acción gravitacional
en el cosmos... como quien dice, “no está ahí
la bolita”.
Y tenemos el asunto del Big Bang, o sea del universo caliente en
épocas muy remotas. Las altas temperaturas de la radiación
de ese entonces no hubieran permitido que la materia ordinaria se
agrupara; se necesita otro tipo de materia, una que no interactúe
con la radiación y sea la causante de la estructura que presenta
el universo actual: galaxias, cúmulos, filamentos, etc étera.
Un grupo de astrofísicos del Instituto de Astronomía
de la UNAM (Vladimir Avila-Reese, Claudio Firmani, Pedro Colín,
Octavio Valenzuela, Xavier Hernández) vienen estudiando el
proceso de formación de este “molde oscuro” de
la estructura del universo y la ulterior génesis de las galaxias
brillantes dentro de dicho molde.
4 Agrupación
de cientos o miles de galaxias.
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