
Otro personaje sordo y discípulo de este educador fue Pedro de
Velasco, hermano del Condestable de Castilla, quien aprendió el
castellano y adquirió una cultura vasta que era notable por su
conocimiento del latín y del griego al que llegó a dominar.
Fray Juan de Castañiza, autor de una Historia de San Benito, miembro
a su vez de la orden benedictina, le dedicó estas palabras al
creador del primer método para enseñar a lo sordos:
Fray Pedro Ponce, monje profeso de Sahagún, por industria enseña
a hablar a los mudos, diciendo el gran filósofo Aristóteles
que es imposible; y ha descubierto por verdadera filosofía la
posibilidad y razones que hay para ello; lo dejara bien probado en un
libro que de ello tiene escrito; y lo que más admira es que no
pudiendo oír humanamente, los hace oír, hablar y aprender
la lengua latina con otras, escribir, pintar, y otras cosas, como es
buen testigo don Gaspar de Gurrea, hijo el gobernador de Aragón,
discípulo suyo, y otros algunos. 3
Se afirma que murió en Madrid en 1584, cuando tenía 74
años; aunque en Oña, Burgos hay un sepulcro con su nombre
y aludiendo a su arte de hacer hablar a los mudos. 4
Su obra es conocida a través de Juan Pablo Bonet, de Huesca,
su continuador y quien publicó en 1620 una obra para enseñanza
de los sordomudos, con el título Reducción de las letras
y arte para enseñar a hablar a los sordomudos.