Sinopsis

Los docentes tienen la opción de marcar la pauta de la innovación en la escuela, ellos son quienes conocen la problemática del alumnado y pueden reencauzar con creatividad sus hábitos didácticos, ejemplos y actividades.


El cambio está presente en todas las ramas del quehacer humano: innovar para producir mejores productos, fabricarlos con mayor facilidad y menor costo, almacenarlos en menos espacio y con más seguridad, aumentar las ventas y progresar económicamente, ésta es, sin duda, la principal política productiva.


¿Y la educación? Debemos cuestionar los métodos que dieron su resultado, con ellos aprendimos los que ahora somos docentes; pero necesitamos analizarlos y adaptarlos dada la situación tecnológica y poblacional que vivimos.


No es necesario cambiarlo todo: dentro de una política de renovación pedagógica no todas las ideas tienen que ser originales, los mecanismos creativos encuentran fórmulas de readaptación y combinación de temáticas. Existen ejercicios y procesos didácticos conocidos que, al mezclarlos con los nuevos, se potencializan unos a otros.


El maestro puede encontrar puntos de vista y soluciones que tengan como consecuencia una distinta perspectiva del proceso educativo, especialmente cuando se pregunte: ¿qué clase de sujetos quiero en la sociedad futura?

La siguiente definición, elaborada por Simberg dice: “La actividad creadora es la combinación de ideas nuevas y/o viejas para fomentar una nueva que satisfaga mejor una necesidad”. 1 Viene como anillo al dedo si pensamos en nuestro sistema educativo, que tiene muchos aciertos pero algunos métodos y contenidos que deben ser renovados.


La creatividad es un proceso, no surge de la nada ni aparece como obra de magia: es una especie de cadena que tiene una punta en las reglas aceptadas y utilizadas por todos, pero la otra punta del proceso lleva a una situación innovadora. En ese sentido la creatividad introduce una serie de acciones concretas realizadas en forma personal o en grupo, que se convierten en algo utilizable en el futuro.


Un aspecto importante que tenemos que considerar como docentes respecto al surgimiento de ideas creativas no es algo que “nos vaya a ocurrir”, sino que debemos buscarlas de forma consciente y voluntaria. Es algo que se debe procurar y ejercitar entre pares y luego aplicarlas con los alumnos cuyas características de mayor adaptación y flexibilidad ante lo nuevo juegan a su favor.


Como se decía anteriormente, no todas las ideas tienen que ser originales; de hecho cualquier ejemplo creativo es la reacomodación de elementos o la conexión de conceptos que antes no estaban interconectados. Nada nuevo se recrea, sino que se ligan en una nueva síntesis esos elementos y conceptos.

 

 

Cuando existe una necesidad, ya sea de un nuevo objeto, un servicio, la expresión de un sentimiento, la eficacia de un nuevo aprendizaje, la comprensión de conceptos o la adaptación a los requerimientos de una sociedad tecnológica más exigente.
 


Entonces lo primero es detectar una necesidad, un problema a resolver; por ejemplo, el gran atraso de los alumnos en el área de matemáticas, y preguntarse: ¿será que no se enseñan como deben enseñarse?, ¿acaso los profesores siguen enseñando como ellos aprendieron?, ¿qué se puede enseñar de forma diferente?, ¿hay propuestas que no estoy utilizando?

 
 
  • Sentir que nuestra experiencia es suficientemente profunda y que es la mejor
  • Pensar qué sabemos y el cómo lo sabemos no admite cambios, lo hemos experimentado todo y ya tenemos nuestro “manual” especializado
  • Hacer un análisis de la problemática escolar superficial, sin ver mas allá de la presente generación, sin prever el futuro de nuestros alumnos
  • No estar motivados para intentar nuevas fórmulas, no escuchar a nuestros alumnos cuando nos piden hablar de otros temas o de sus problemas intelectuales y emocionales, que pueden darnos la clave para percibir sus necesidades de innovar nuestra clase
  • No cambiar nada por un respeto exagerado a la autoridad, pensar que los cambios tienen que venir siempre de ésta para evitarnos problemas
  • Miedo a los comentarios, a hacer el ridículo o a equivocarnos; siendo así, los peores críticos de nosotros mismos
  • Cada docente puede imaginar una enseñanza mejor con base en su experiencia. Enseñar a imaginar es darle alas al niño, lograr que fantasee un mundo mejor y logre inventar nuevas soluciones a los problemas de hoy, preparándolos así a solucionar los que se les presenten mañana
 
 

 

1 Cita tomada de: www.sistenet.com/futuro/documentos/56.htm (noviembre de 2005)

 

Fuentes: