Esther
López-Portillo
El
argumento de la película Crash. Alto impacto
comienza cuando se descubre el cadáver de un joven afroamericano
que fue asesinado y abandonado a la orilla de una carretera de Los Ángeles,
en Estados Unidos. Mientras sucede el hallazgo y los cuerpos policíacos
inician la investigación, se cuenta hacia atrás las treinta
y seis horas anteriores cuyos minutos, encuentros y desencuentros, ayudan
a configurar el hecho. Aquí se ve cómo un grupo de extraños
que se cruzan por diferentes circunstancias, siempre azarosas, impactan
la vida de unos y otros moldeando, si no el destino, sí el futuro
próximo de cada individuo.

La
película no es innovadora en cuanto a los temas, pero sí
en cuanto al tratamiento donde, en una ciudad cosmopolita y multicultural,
confluyen los personajes más diversos en situaciones extremas
en que las constantes son la desconfianza y la discriminación.
Las escenas y las interacciones de los personajes cumplen el propósito
de evidenciar este tipo de actitudes en una sociedad cuyas jerarquías
y límites están claramente definidos; donde la discriminación,
además de relacionarse con el origen, la cultura o las creencias
de las personas, entraña nuevos motivos como la profesión.
.......Aquí
los diferentes grupos se discriminan entre sí: blancos a negros,
latinos a orientales, ciudadanos a ilegales. Unos y otros tratan de
defenderse o de dejar en claro su “superioridad” sobre quienes
no reconocen como iguales; situación que lleva necesariamente
al espectador a cuestionarse sobre su actitud ante lo diferente pues,
de acuerdo con una de las premisas del director, todos discriminamos
al tiempo que somos sujetos de discriminación.
.......Es
oportuno decir que los estereotipos del racismo se rompen. Aquí
esta actitud se ejerce en formas impensadas, teniendo como idea que
vertebra la supuesta superioridad, el abuso de poder o la conveniencia,
encarnada, por ejemplo, en un fiscal de distrito que decide encarcelar
a un policía blanco —inocente— para
ganar el apoyo de la comunidad afroamericana; o en un alto mando del
departamento de policía
-negro- que humilla y denigra a un joven de su corporación —blanco— cuando éste denuncia los tratos racistas que ejerce su compañero
de unidad.
Además
de este componente social, la película explora los claroscuros
de la naturaleza humana; la ambivalencia inherente del ser, donde cada
personaje puede pasar en un instante de ser compasivo a privar de la
vida a otro; o de villano a héroe y viceversa; siempre como reacción
a los sucesos de la vida y en congruencia con las creencias personales.
.......En
este sentido, la suma de contradicciones en cada uno de los personajes
hace al espectador cuestionarse sobre sí mismo y su naturaleza:
¿quién está a salvo de sus propios prejuicios y
de los de otros?

Esta
cinta ganó el Óscar, otorgado por la Academia de Artes
y Ciencias, en la categoría de mejor película del año
2005; hecho destacable debido a que se trata de una producción
independiente que toca temas relativos a los claroscuros de la naturaleza
humana, específicamente en relación con la discriminación
y el abuso de poder en un contexto determinado: la ciudad de Los Ángeles.

La
película nos puede dar pistas para abordar temas relacionados
con valores en relación con la naturaleza humana y sus facetas.
En sí misma esta película se constituye como un ejemplo
de dilema útil para trabajar en clase, y para que cada persona
defina su posición ante los sucesos y personajes que los protagonizan.
Aunque cabe aclarar que la recomendación indica que no es apta
para menores de 18 años; aún así, a partir de ella
se pueden elaborar situaciones o realizar preguntas problematizadoras
que provoquen la reflexión en torno a la naturaleza humana y
la clarificación de valores. La película está disponible
en videoclubes.
Leer comentarios

Título:
Crash. Alto Impacto
Director: Paul Haggis
Reparto: Brendan Fraser, Sandra Bullock, Terrence Howard, Thandie Newton,
Matt Dillon, Ryan Phillippe, Don Cheadle
País: Estados Unidos
Año: 2005
Género: Drama
Productora: Lions Gate
Clasificación: C