Pero algo es algo a la hora de provocar encuentros entre enfoques distintos: al mes de que operara el centro, el INI propuso iniciar una campaña de vacunación contra la viruela como primera fase de un amplio programa de medicina preventiva. La reacción de los chamulas, caracterizada por la desconfianza, fue muy similar a la de muchos pueblos en el mundo ante el primer contacto con la medicina moderna.

Según su razonamiento la viruela era una enfermedad enviada por Dios (contra quien nada ni nadie se debe oponer); pero finalmente aceptaron después de muchas argumentaciones y recuerdos de otras incursiones de médicos en la zona.

No obstante, “una vez puesto en marcha el programa de vacunación, los principales cambiaron de opinión y en varias ocasiones los indígenas amenazaron con matar al médico y a la enfermera con pistolas de manufactura casera. El médico les devolvió las amenazas con su propia pistola, y muchos indígenas comenzaron a­ acceder de buena gana a ser vacunados. A pesar de las tremendas dificultades, el equipo médico marchó adelante y finalmente todo el municipio de San Juan Chamula quedó vacunado”. Aunque esta anécdota puede ser leída como prueba fehaciente de la ingratitud e ignorancia indígena ante nuestras buenas intenciones de llevarles bienestar, siempre ayuda imaginar lo que es estar metidos en su pellejo.

 

Supón que un día llegan los extraterrestres y dominan el mundo en cuestión de semanas, gracias a que han desarrollado una ciencia distinta que no comprendemos.

En esas circunstancias tú te enfermas y eres llevado a uno de sus sanatorios, pues ”los médicos de antes” tienen que esconderse por ser acusados de charlatanes supersticiosos.

El médico extraterrestre dice que para curarte la diarrea es necesario desintegrar todas las moléculas de tu cuerpo, someterlas selectivamente a varios catalizadores y luego condensarlas para que retornes sano y salvo. Nada más es cuestión de que permanezcas muerto un par de semanas.

¿Te someterías dócilmente a la terapia cuando tú nomás ibas por un suero oral y unos antibióticos?

 

Si te da curiosidad saber cómo podría ser una conquista similar a la de Tenochtitlan pero en nuestros días, puedes leer la novela:

•  Hiriart, Hugo: La destrucción de todas las cosas . México, Editorial Era, 1992.

 

Ahora te recomendamos que leas el artículo “Medicinas inútiles”.

 

 


Fuentes:

  • Holland, William: “La medicina de transición” (1963) en Campos, Roberto (Compilador). La antropología médica en México. México, Instituto Mora / UAM. 1992.
 

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