****El
gusto por construir****
...............................................................................................Irene Martínez Martínez
A
la mamá de María le encanta verla construir “sus
castillos”, especialmente cuando lo hace con las pequeñas
piezas de madera y plástico que juntó en una gran caja
desde que era niña.
.....Sus primeras
adquisiciones fueron las corcholatas, de las cuales tiene cientos. Las
maderitas las adquirió con don Chucho, el carpintero que tenía
su taller muy cerca de la escuela, quien le regalaba piezas sobrantes
de madera y ella, con paciencia, limaba y pintaba de colores, de forma
semejante a las que se vendían en las jugueterías: así
poco a poco fue ajustando su arsenal, en el cual incluyó cajitas
de plástico, botellitas de medicinas de diversos tamaños
con o sin tapones, botones grandes, etcétera.
.....Desde
niña le encantaba jugar con todos aquellos materiales, así
como construir puentes y palacios para las princesas, pistas de carreras
de automóviles y circos, aunque no faltaban naves espaciales,
granjas o mundos lunáticos: la imaginación era inagotable.
.....¿De
dónde surgió en la mamá de María esta afición
por las construcciones? Tal vez nació por oposición a
su propia educación o por las
características de su inteligencia.
.....Según
recuerda, desde pequeña soñó con tener un Meccano; pero cada vez que le pedía a su mamá que le comprara
uno, recibía la misma respuesta: “Ése no es un juego
para niñas.” ¡Claro?: intentó que los Santos
Reyes se lo trajeran y hasta el mismísimo Santa Claus recibió
la solicitud, pero todos ellos debieron pensar igual, porque el famoso
juguete nunca llegó.
.....Ella
tuvo que conformarse con jugar con el Meccano1
de sus primos, cuando éstos accedían a prestárselo;
ya luego “se dio vuelo” con el de sus sobrinos, que tuvieron
versiones más modernas de ese material de construcción.
.....Es
por ello que decidió fabricar su propia versión; cuando
fue mayor y supo de la importancia del juego
de construcción en el desarrollo mental y emocional de los
niños, se propuso que María tuviera la oportunidad de
poder construir sus propias fantasías.
.....Afortunadamente
los tiempos han cambiado: esa restricción para que los niños
y niñas compartan los juegos se ha desvanecido, y hoy en día
una mujer puede jugar en el lodo sin que le digan “eso no es propio
de una niña”. Y si un hombrecito decide jugar con sus hermanas
a la casita, puede incluso ayudar a preparar la comida, cargar el muñeco
y hasta planchar, cosa que le sirve muy bien cuando de mayor tiene que
plancharse las camisas, si le toca vivir solo y arreglárselas
por sí mismo.
1
Meccano es el nombre comercial registrado de un juguete a base de
piezas, generalmente metálicas y atornillables con las que pueden
componerse diversas construcciones.