Introducción
Antes de conocer el fuego; pero
sobre todo antes de aprender a controlarlo, los humanos de aquellos
viejísimos tiempos de la prehistoria,
seguían siendo animales (en términos biológicos
estrictos, seguimos siéndolo).
.....Bueno,
no tanto como el resto de mamíferos y avechuchos que compartían
el mismo ambiente. Tenían ya ciertas ventajas evolutivas
que les daban un gran potencial para mantenerse sobre la faz de
la tierra: un cerebro comparativamente mayor, la posibilidad de
caminar erguido, poseer ambos ojos al frente de la cara (lo que
permite una visión de profundidad más precisa) y el
tener
también un dedo oponible. |