Si nos faltaran los suficientes tornillos como para ir a un laboratorio químico donde se analizan alimentos; y ahí solicitáramos que nos investigaran para saber de qué estamos formados, el procedimiento sería horrendo, aunque eso sí, bastante ilustrativo.
Tendrían que deshidratarnos y molernos para elaborar una especie de harina de “lector de Sepiensa”. Con unos cuantos gramos podrían darse cuenta los laboratoristas, de que más de la mitad de esa harina es proteína. El resto sería grasa, minerales, cantidades muy pequeñas de vitaminas y algunas otras sustancias menores. Por eso decimos que en su mayoría, estamos formados por proteína.
¿Y para qué tanta cantidad?
Primero, porque somos una colección enorme de células y para que ellas puedan formarse, crecer y mantenerse vivas, deben contar con el material de que están constituidas: proteína.
Las células forman tejidos como el cabello, la sangre, los músculos la piel o el corazón.
Pero hay más. Para que todas las células, tejidos, órganos, aparatos y sistemas (hechos de proteína, por supuesto) puedan funcionar, se necesita de sustancias que hagan las veces de instrucciones o que realicen funciones especiales, esos componentes son las hormonas y las enzimas.
Enzimas para desdoblar nutrientes y asimilarlos, para liberar energía o para transformar compuestos. Vamos, miles de reacciones químicas que no podrían realizarse sin la presencia de enzimas en el organismo.
Hormonas para regular el crecimiento, la reproducción o el metabolismo.
¿Adivinas de qué están formadas?
¡También de proteínas!
Vaya importancia, por eso son tan necesarias en la nutrición, pero ahí no acaba su versatilidad.
¿Sabes quiénes se encargan de proteger a nuestro cuerpo de las agresiones externas? ¿Con qué se defiende nuestro cuerpo de virus o bacterias?
Los anticuerpos por supuesto, que cual soldaditos especializados, son producidos para intentar combatir el agente que ataca.
Los anticuerpos son también proteínas.
Alguna vez habrás imaginado que al crecer, podrías tener hijos. Bueno, pues además de necesitar hormonas para ello, ¿cómo crees que podrían llegar a parecerse a ti?
Claro está, gracias a la herencia transmitida por los cromosomas y sus genes.
¿Hace falta preguntar de más están constituidos los cromosomas, además de los ácidos nucleicos (ADN Y RNA)?