Ésta es la historia de un matrimonio bien avenido de tenrecs conocidos en su comunidad como la familia Sincola... Momento, ¿que no sabes cuáles son los tenrecs? Es muy extraño, todo mundo lo sabe, todo mudo al menos en la isla de Madagascar (¿Sabes en dónde está Madagascar? Si no tienes idea, busca un mapa y localízala), lugar de donde provienen. Pues bien, estos animales son mamíferos muy parecidos a la musaraña -sí, esa de la que algunos dicen que descendemos los seres humanos. La isla que es su hogar, les ha permitido desarrollarse y vivir felizmente, tanto que hay alrededor de treinta variedades de tenrecs.

Por ejemplo, están los tenrecs comunes que son considerados entre los insectívoros más grandes del mundo ?al parecer la Familia Sincola pertenece a este tipo?, miden de treinta a cuarenta centímetros y viven en cuevas. Están los tenrecs del arroz ?llamados así porque escarban túneles debajo de los campos? y los tenrecs del agua ?que fueron clasificados así pues, como su nombre lo indica, son acuáticos... Pero no nos detendremos a explicar todas las variedades: hay cosas que los identifican, una de ellas es que viven de noche y otra es que ?como a los osos? les gusta hibernar en la estación más fría del año: el Invierno.

Todos los tenrecs, hasta la familia Sincola que de pronto se alimenta de avena y otros cereales, son insectívoros y por supuesto comen toda clase de bichos extraños ?para ellos manjares exquisitos? con alas y sin alas, con antenas y sin antenas. Es más: quienes los estudian afirman que los gusanos son de sus platillos favoritos. En un día pueden ingerir hasta la tercera parte de su peso: ¿te imaginas cuánto trabajo debe ser cazar varios gramos de moscas, escarabajos, arañas, grillos, cochinillas, gusanos y otros insectos..? ¡Vaya que son animales muy activos!