Irene
Martínez Zarandona
Los
medios de comunicación impactan, modifican, provocan reacciones,
distraen y también hacen que olvidemos rápidamente las
tragedias.
.....La
televisión muestra historias, hechos y personas que tras la pantalla
se ven distantes y ajenas; nos ha acostumbrado a ver sin mirar, y la
sucesión de imágenes dura escasos minutos, en un desfile
interminable de noticias, anuncios, cortes de canal, deportes, telenovelas,
musicales, etcétera.
.....Con
los medios de comunicación el tiempo y el espacio se vuelven
relativos y entonces somos espectadores del dolor, de guerras televisadas,
atentados terroristas, homicidios y tragedias, que permanecen en nuestra
conciencia un breve lapso y además están mezcladas con
los anuncios publicitarios que transcurren, para dar lugar a la siguiente
información.
.....En
esta ocasión la información debe impactarnos de manera
diferente.
.....Desde
el 26 de diciembre, los medios han venido informando acerca de una de
las mayores tragedias naturales sufridas por la humanidad: el maremoto
del sureste de Asia. Un terremoto seguido de un tsunami que mató
a miles y dejó millones de damnificados ha inundado toda una
región del planeta, litorales playas, ciudades, islas y sobre
todo el corazón de todos los que de una u otra manera hemos tenido
contacto con él.
.....La
noticia se ha mantenido vigente, e incluso se amplía conforme
pasan los días: al principio la recibimos como una más
de las muchas informaciones que dan los noticieros y pronto la olvidamos.
Pero no hemos podido arrumbarla como a otras, porque esta vez nos ha
golpeado sin que logremos todavía abarcarla, ni mucho menos comprender
su dimensión.
