Es una lengua muerta que fue utilizada en algunas ciudades costeras de Dalmacia —hoy Croacia—. Es considerada el puente, o transición, entre el italiano y el rumano, así como la representante de un conjunto de lenguas romances que hoy están extintas. Las referencias a la existencia de la lengua aparecen a partir del siglo X, y se cree que en su punto máximo contó con más de cincuenta mil hablantes.

Se sabe muy poco sobre las variedades del dalmático, pues sólo se han podido diferenciar algunas voces procedentes de los dialectos croatas de la región. Hay testimonios que hablan de dos dialectos separados en el tiempo por más de quinientos años: uno septentrional, constituido por el veglioto, y otro meridional, formada por el raguseo.

El dalmático se extinguió por la difusión e imposición del eslavo, el albanés y el veneta. Así terminó por ser hablada sólo en lugares remotos pero no desapareció por completo sino hasta finales del siglo XV. Sucede que los conquistadores que llegaron a esas tierras, se dieron a la tarea de terminar con la lengua, imponiendo la propia y eliminando la mayoría de los documentos escritos. Aunque, debido a su lejanía, esta lengua sobrevivió en una área de la isla de Veglia hasta el siglo XIX.

Por lo anterior, prácticamente no existen registros de esta lengua; el último de sus hablantes murió en 1898 y, según su testimonio, la aprendió de sus padres quienes la practicaban en secreto pues, como se mencionó, su uso fue prohibido. El lingüista Matteo Giulio Bartoli sostuvo algunas entrevistas con él, y logró recuperar algunas palabras que compiló y publicó en 1906. El registro no tuvo el impacto esperado entre los académicos, quienes pusieron en tela de juicio la veracidad de los testimonios, debido al contacto que el último hablante dalmático tuvo con friulanos y venecianos.

No obstante, sobrevive un testimonio documental antiguo de la lengua, aunque se le considera pobre como objeto de estudio; es un testamento que, aunque contienen elementos dalmáticos, está redactado en latín. Las reconstrucciones realizadas por diversos investigadores hacen suponer que esta lengua muerta era muy similar al veneciano.

 


Fuentes:

  • López García, Ángel:  Fundamentos genéticos del lenguaje . Madrid, España, Cátedra. 2002.
  • “Lenguas románicas”. Biblioteca de Consulta Microsoft Encarta 2005. Estados Unidos, Microsoft Corporation, 2004.

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