Cuenta una historia que, al dar la media noche, la Muerte tiene el poder de aparecerse en los cementerios. Allí toca una danza en su violín y llama a los muertos, que salen de sus tumbas para bailar hasta el amanecer. En 1874, el músico francés Camilo Saint-Saëns compuso una pieza orquestal que nos permite imaginar esta danza.

 

Imágenes de la danza de la Muerte

A través de los siglos se han creado diversas formas de la tradición de la danza macabra (macabro quiere decir relativo a la muerte). Por ejemplo, en la Edad Media era un recordatorio de que todos vamos a morir, pues para esto no hay distinción entre los hombres. Así, la Muerte se aparece a ricos y pobres, a jóvenes y viejos, a hombres y mujeres. A pesar de que no quieren seguirla, todos van tras ella en una danza que los lleva a la tumba. La enseñanza es que debemos recordar siempre que la vida es corta y que tenemos nuestro final asegurado, por lo que hay que vivir del lado del bien.


Fragmentos de la Danza de la muerte con personajes (Alemania, ca. 1486)

 

El hombre ha representado la danza macabra en distintas artes; la pintura ha sido una de ellas. Después de las grandes epidemias de Peste Negra del siglo XIV , que mataron a una tercera parte de la población europea, en los siglos XV y XVI se hicieron muchas pinturas y grabados de la danza de la muerte; las primeras se pintaban en los muros y los segundos se imprimieron directamente en libros. En muchos de los casos, las pinturas tenían textos asociados. Este es el caso de la Doten Dantz mit Figuren (Danza de la muerte con personajes) que tenemos arriba, impresa en Alemania alrededor de 1486, así como el de la Danza de la muerte de la ciudad alemana de Lübeck, que pintó el artista Bernt Notke en 1463, que podemos ver abajo.

 




Fragmentos de la Danza de la muerte de Lübeck