A Joaquín Clausell, quizá en ese afán de capturar paisajes, le gustaba realizar largas caminatas acompañado por el Doctor Atl; además de platicar o discutir con él sobre diversos temas, disfrutaba al internarse en las zonas boscosas y lejanas que se encontraban al sur de la ciudad: en las afueras, pues entonces esos sitos aún no habían sido tragados por la mancha urbana: el Pedregal, Fuentes Brotantes y el Ajusco. Ahí elaboraba algunos bocetos en su cuaderno de trabajo, que después trasladaba al lienzo.
Ricardo Gómez Robelo escribió en las páginas de la Revista Savia Moderna : “Delicioso es el examen de un cuadro de Clausell, donde están los colores crudos en pasta y derrochados en opulencia, en aglomeración tal, que produce al cabo de un tiempo, un riquísimo efecto de coloraciones que permite descubrir que las tintas fueron puestas impacientemente, descifrando una a una las impresiones que se sucedían sin tregua hasta obtener el color que se buscaba y que siempre fue logrado”.
Aunque artistas como Diego Rivera en algún momento de su carrera realizaron obras con estilo impresionista, Joaquín Clausell fue el único mexicano que le dedicó el total de sus lienzos. De acuerdo con la Enciclopedia Encarta , “el estilo impresionista se desarrolló al aumentar el interés de los pintores por estudiar los efectos de la luz sobre los objetos —cómo la luz da color a las sombras y disuelve los contornos de los objetos— y por trasladar sus observaciones directamente al lienzo. Su falta de interés por los detalles concretos de las formas y su empleo de pequeños toques separados de color puro —técnicas que contrastaban totalmente con el estilo académico predominante— provocaron la animosidad de crítica y público”* . Así, el único impresionista mexicano murió a los 69 años mientras se encontraba de paseo en las Lagunas de Zempoala, en el límite de los estados de México y Morelos: todo sucedió cuando resbaló de una roca, la caída fue mortal.
Si te interesa conocer el estudio de Joaquín Calusell te recomendamos asistir en la primera oportunidad al Museo de la ciudad de México: está ubicado en Pino Suárez número 30, en el Centro Histórico.

Bibliografía:
- Manrique, Jorge Alberto: Joaquín Clausell y los ecos del impresionismo en México. México, CONACULTA, 2001.
*Enciclopedia Microsoft Encarta 2001.