¿Cómo son los jóvenes
de hoy?
¿Cuáles
sus valores y sus expectativas?
En términos generales, ¿hoy
qué significa ser adolescente?
Cuando pensamos en un chico de hoy, generalmente lo imaginamos
sentado frente al televisor o a la computadora, jugando Nintendo o conectado
a un chat. En pocas palabras, pensamos en el estereotipo de estos jóvenes
que conforman lo que los sociólogos han dado en llamar la Generación
Net: jóvenes adictos a Internet, apáticos ante su realidad
social y aislados incluso entre ellos mismos.
Cabe destacar que el concepto “generación” es sólo una
etiqueta que ayuda a estudiar a un grupo para diferenciarlo del resto
de la sociedad, y tiene como base su edad y las circunstancias prevalecientes.
Es decir, “ generación” no tiene una connotación geográfica:
podemos pensar en una generalidad y no en una totalidad, y así la
Generación Net o también llamada Generación del Milenio
efectivamente caracteriza a preadolescentes, tanto mexicanos como australianos
o españoles, los cuales mantienen diferencias derivadas de factores
culturales o de idiosincrasia, pero que tomando en cuenta los efectos
de la globalización, las diferencias se hacen cada vez menores.
Muchos de estos jóvenes —que hacen la generalidad— se han enfrentado
a duros retos que comenzaron desde la época de sus padres, que
a su vez conformaron la Generación X, como los bautizó el
canadiense Douglas Coupland en su novela Generation X , en la
que describe una generación de chicos estadounidenses de los años
ochenta que advirtieron que sus vidas estaban marcadas por una incógnita,
es decir, por una X, al ser la primera generación que vivió el
resquebrajamiento del matrimonio, el auge del materialismo, la Guerra
Fría y la pérdida de los valores de sus tiempo y de su
sociedad.
Hoy sus hijos son la Generación Net. En
ellos se han resquebrajado finalmente muchos paradigmas y valores morales.
Nacieron en el ocaso del siglo XX en un mundo considerado decadente
por muchos humanistas, escuchando frases inquietantes como: “Si respiras
smog, fumas, o comes conservadores artificiales te va a dar cáncer”, “Diviértanse
en la playa, pero cuidado con el Sol o de no pisar ningún vidrio”, “Puedes
divertirte pero ten cuidado de tus amistades y, peor aún, de
tus parejas sexuales”.
El peligro está en el vecino, en la calle o en la escuela. El mundo
para ellos es un riesgo, y la alternativa más segura parece ser
el aislamiento. ¿Será?
Y mientras muchos adultos los critican porque parecen no interesarse
en nada, lo cierto es que estos chicos están ocupados en manejar
sus miedos. Son hijos dejados en manos de la tecnología, de hogares
compuestos por familias ausentes o de plano desintegradas; son chicos
criados por la tía o la criada, porque la madre se metió de
lleno al mercado laboral. Lo cierto es que los chicos de la Generación
Net, nacidos entre 1982 y 2002, son expertos en tecnología y muy
educados, multiculturales, y también muy solos. Reciben bombardeos
constantes de mensajes de los medios, están acostumbrados a la
violencia, tienen cierto poder de compra e influyen en las decisiones
de sus padres, generalmente ausentes la mayor parte del tiempo, bailan
música alegre, movida y contrastante. Todos los años mueven
millones y millones de dólares de un mercado que cada vez voltea
más a ellos.
Así lo confirma el estudio BRANDchild, coordinado
por Martin Lindstron y Patricia B. Seybold, (publicado en Estados Unidos
por la editorial Kogan Page, en 2003) que se publicita como la mayor
investigación
sobre los preadolescentes (tweens en inglés, chicos
de 8 a 14 años) y su relación con las marcas, realizada
en 70 ciudades de 8 países de Europa, Asia y América.