Ramón Cordero G.


Un
grupo de profesores y profesoras intercambiaban opiniones con respecto
a una situación particular y específica. La discusión
estaba centrada en lo ético
de una decisión que debía ser tomada por alguien del grupo
de docentes. Lo interesante fue la imposibilidad que tuvieron para llegar
a una conclusión que resultara satisfactoria para todos. De hecho
las posturas se polarizaron notoriamente y eso llama la atención,
porque las opiniones --aún divergentes-- fueron expresadas con
la mejor buena fe.
.....Sería fácil
pensar que si todos y cada uno de los participantes pretendían
argumentar desde una perspectiva éticamente correcta, no habría
dificultades mayores para lograr un consenso. Lo evidente es que no
siempre resulta sencillo porque hay muchos elementos a considerar.
¿Le interesaría participar en el armado del rompecabezas?
Compartimos la situación tal como surgió, en espera de que el debate se vea enriquecido por las opiniones de una persona como usted, que tiene experiencia y procura además conducirse con ética.
.....Suponga
--y conste que se trata de algo hipotético donde lo que interesa
es valorar lo ético de las soluciones-- que trabaja con alumnos
del tercer año de secundaria y está muy cerca el fin de
cursos. Un día cualquiera se le acercan varios padres de familia
que tienen una preocupación común. Sus hijos son los más
rezagados en la materia que usted imparte y temen que los resultados
no sean lo suficientemente satisfactorios como para que los niños
y niñas logren obtener su certificado para terminar el ciclo
y eventualmente hacer examen de admisión para el siguiente.
.....Hay una propuesta directa
y sin ambages del grupo de padres. La idea es que usted se haga cargo
de regularizar a los alumnos durante las tardes de lo que resta del
ciclo escolar. Se organizaron entre ellos para correr con los gastos
que implicaría su pago y para decidir en dónde podrían
impartirse las clases especiales.
.....Partamos
del hecho de que usted tiene el tiempo suficiente y aunque el ingreso
adicional sería bastante cómodo, su organización
de gastos le permite vivir sin mayores sobresaltos. Los aspectos a considerar
son estrictamente éticos y los podríamos delinear en los
siguientes apartados.