•  Determinar qué función y objetivo se espera que cumpla la presentación del video. Especificar y sugerir los conceptos a transmitir. Por ejemplo, cuando se utiliza una película se deben explicar el contexto histórico y formas de vida que muestra, ya sea que se use entero o en partes.

•  Examinar las condiciones de espacio en la que se va a recibir el programa, cerciorarse que todos los alumnos puedan ver y escuchar adecuadamente la pantalla que reproduzca las imágenes y de preferencia que tenga las características de recomendables de ventilación, ya que permanecerán en el lugar durante un tiempo prolongado.

•  Considerar el tiempo que durará la emisión del video, tomar en cuenta que el nivel de aprendizaje decae cuando la exposición de un material audiovisual se prolonga mucho tiempo; depende de la edad y condiciones del alumnado, se recomienda hacer cortes de exposición al medio, alternando con preguntas y explicaciones.

•  Introducir al alumno al tema y motivarlo, aclarando previamente algunos conceptos y vocablos que se considere pueden presentar alguna dificultad de comprensión.

•  Conviene ofrecer una guía que organice la recepción del material y relacione el tema dentro del currículo y las actividades que el grupo esté realizando.

 

•  Durante la transmisión y recepción del material el docente deberá estar atento entre la recepción del mismo y la observación de sus alumnos.

•  De ser posible detener la proyección y hacer preguntas para reflexionar sobre algunos puntos, aclarar dudas, prever cuándo se harán cortes, recordar que la exposición ideal debe ser entre 10 y 1 5 minutos.

•  Controlar el tiempo de exposición.

 

•  Permitir que la reflexión y los comentarios surjan espontáneamente.

•  Posteriormente organizar la discusión sobre dos aspectos complementarios entre sí, el contenido y la forma en la que se presentó ese contenido.

•  Hacer preguntas que promuevan el análisis y la síntesis de conceptos.

•  Relacionar con otras materias para dar contexto al conocimiento adquirido.

•  Aplicar el conocimiento en actividades prácticas.

 

Con el avance de las tecnologías y la penetración de los medios de comunicación en el ámbito educativo, cada vez son más los materiales al alcance de los maestros. Por ejemplo: el Programa de Videotecas Escolares, que ofrece una serie de videos seleccionados para el nivel de secundaria, el Paquete Multimedia de Educación para los Medios UPN–ILCE y el Programa Didáctica de los medios de la SEP, entre otros muchos.

Además de los materiales producidos por instituciones educativas, muchos maestros seleccionan y rentan películas y series comercializadas en video o las graban directamente de la televisión, con el fin de motivar a sus alumnos a aprender y apoyar la discusión y reflexión sobre los temas vistos en clase.

Estas sugerencias nos muestran que si bien la educación con medios —en este caso el video— ofrece la oportunidad de informar y formar, es innegable que se requiere de motivación y de un esfuerzo decidido por parte del maestro, con el fin de aprovechar todas las ventajas didácticas que ofrecen.