
El video surge como una tecnología íntimamente ligada
a la televisión, pues nació como auxiliar de ésta
para evitar que la programación fuera en directo, facilitando
el trabajo de grabación, la planeación de horarios, el
almacenaje de programas y la reproducción de los mismos.
La innovación en el registro de imágenes visuales y auditivas
en este formato, comienza a finales de los años cincuenta e inicios
de los sesenta; es entre 1965 y 1978 cuando se consolida como un
medio con singularidad y aplicaciones propias, independiente de la producción
televisiva .
Una fecha importante en la historia de este medio es 1964, durante
los juegos olímpicos de Tokio: primer acontecimiento donde se
hace una reprogramación diferida de la transmisión en
directo.En 1965 se efectúa el primer video personal con una intención
artística, considerándose este año como el nacimiento
del “videoarte”, cuando el coreano Nam June Paik filmó la visita
del papa Paulo VI a Nueva York desde la ventanilla de un taxi. En la
presentación de su obra el autor dijo una frase que refleja las
expectativas de la época sobre esta nueva herramienta del arte: “De
la misma manera que la técnica del collage reemplazó en
la pintura al óleo, el tubo de rayos catódicos remplazará la
tela” , pensamiento que el tiempo
se ha encargado de desmentir, al comprobar que un medio no sustituye
a otro, pues cada uno labra su espacio e incluso muchos se
complementan.
Posteriormente, en 1968, la Sony Corporation produce el “portpack” primera
cámara portátil comercializada, y en ese mismo año
acontece que Jean Louis Godard graba la revuelta francesa de estudiantes
por la mañana —hecho conocido con el Mayo Francés—, material
que era visto por la noche en una librería francesa, naciendo
así el video-reportaje y el video documental, géneros
de expresión periodística que con el paso del tiempo se
han convertido en cauce de testimonios y denuncias de injusticias, fraudes
y catástrofes.
A partir de 1970 Philips lanza el sistema VCR y otorga facilidades
de utilización al ciudadano común, que encuentra nuevas
posibilidades de uso al registrar experiencias cotidianas, familiares
y sociales, y amplía sus posibilidades expresivas, renueva la
forma de transmitir información, delata injusticias, implementa
la vigilancia de bancos y lugares públicos, apoya la investigación,
entre otros muchos usos.
El video y la televisión se relacionan y entrecruzan posibilidades:
por un lado los realizadores de video ven en la televisión un
canal de difusión para que sus obras sean conocidas por el público,
y por otro las televisoras se nutren constantemente de esas creaciones.
Un ejemplo de lo anterior son los video-clips musicales: así podemos
considerar que, lejos de ser opuestos, se trata de medios complementarios.
Cebrián
Herreros, Mariano: Teoría
y técnica de la información audiovisual , p.56