....Aunque la exploración es un momento de aprendizaje muy importante, también se puede recomendar, de ser posible, la lectura de los textos repartida entre el grupo para realizar una clasificación más precisa; claro que este trabajo necesitará planearse para hacerse en un lapso de tiempo mayor al que requiere la exploración. Es fundamental que los estudiantes se sientan comprometidos con la organización del acervo, que se apropien del espacio y los materiales.
....¿Cómo podemos guiar la exploración? El primer paso es que los estudiantes revisen indicadores textuales como: portada, contraportada, cuartas de forro, colofón, índice, introducción y bibliografía del libro, y que reflexionen, quizá a partir de preguntas, en torno a los datos o información que aportan para la clasificación, por ejemplo: autor, ¿conocemos otros textos escritos por él?, ¿a qué género pertenecen?, ¿cuáles son sus temáticas principales?, género ¿cómo definimos que un texto pertenece a determinado género a partir de la exploración?, ¿en qué aspectos ponemos atención para hacerlo?, temática, ¿cómo inferimos la temática?
....Si propiciamos que la clasificación de materiales sea una actividad inclusiva, que despierte el interés de los estudiantes y se exprese como una actitud de aprendizaje, búsqueda e investigación, cada una de las acciones realizadas por el grupo en torno a los acervos se llenará de sentido, al tiempo que, como formadores, estaremos facilitando su acceso al mundo del lenguaje escrito.
Ya clasificados los textos les sugerimos armarse de plumones y etiquetas para identificar los libros que carezcan del cintillo de color.