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¿Cómo surgió Lo
anterior ?
Como a todo el mundo, a mí siempre me ha intrigado mucho el fenómeno
amoroso y me molesta y me fascina y me irrita y quiero entender todo
lo que sucede a su alrededor. En Lo anterior quise escribir
sobre lo que sucede antes de lo que denominamos amor, antes de domesticar
la experiencia a través de la narrativa familiar y legible que
conocemos como historia de amor. El amor es una reflexión, un volver atrás.
El amor transgrede la percepción misma del mundo y la relación
del cuerpo con el mundo, es una experiencia límite que nos deja
sin palabras y sólo a través de un proceso de renormalización
podemos recuperar el lenguaje y explicar qué nos sucede. Sólo
para seguir viviendo de una manera más o menos funcional decimos: “eso
es amor”. A veces me resulta un poco limitante el hecho de que se asocie
tanto al amor con los sentimientos y con este lado misterioso de la
razón,
que ni me opongo a él ni puedo negar su existencia, pero me interesa
más saber cómo nos enfrenta con el mundo. La escritura
sirve también para explorar esos momentos y no los que ya todos
conocemos. Se llama Lo anterior, porque más que concentrarme
en una anécdota amorosa quería atender lo que está antes
del fenómeno amoroso; y no me estoy refiriendo a un antes cronológico
sino a un antes de las denominadas, entre muchas comillas, historias
de amor. Mi interés era lo de antes, por encontrarse en un no-lugar
y por no tener asidero. Narrativamente ése era el reto más
grande de la novela, cómo contar algo que se resiste a ser contado.
De hecho, ésas son las historias que a mí me interesan.
Trabajar con esta tensión y con este tipo de contradicciones es
lo que le es propio a la escritura, que tiene que ver con narrar, es
decir, con producir significados a través y a lo largo del tiempo.
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En Lo anterior, igual que en La
cresta de ilión, usted no le da nombres comunes y corrientes
a sus personajes. ¿Cuál
es su intención?
Si los nombres en sí mismos tienen una carga cultural enorme
y las identidades fluyen y son relacionales, por qué no designar
a estos personajes por lo que sus acciones y sus prácticas dictan
en momentos distintos. Un hombre del desierto puede ser en otro momento
un hombre mudo; lo que lo define es su práctica y no algo anterior
elegido por otros y que trata de fijarlo. En Lo
anterior todavía
distingo algunas cuestiones de género que me parece importante
desmarcar continuamente. Al inicio del libro hay frases emitidas por
una voz femenina que después son repetidas por una masculina; éste
es el juego de espejos y de ecos que esperaría que el lector
oyera. Es como una voz que va migrando de cuerpo en cuerpo.
¿Y
por qué le interesa tanto el tema de la identidad?
A mí no me interesa mucho ese tema; hablo sobre la identidad
porque me han realizado muchas preguntas al respecto.
Pero en algunos de sus libros el tema de la
identidad es algo que resalta y Lo anterior no es la excepción...
Lo que a mí me interesa aclarar, sobre todo cuando se habla de
marcas de identidad como género, clase social, nacionalidad, raza,
etcétera, —de acuerdo con posturas de la teoría Queer—, es
que no creo que el yo sea ni singular ni estable. Por eso la identidad
de mis personajes está siempre cambiando. En Lo
anterior, mi
reto fue desmarcar a los personajes, quitarles cualquier cosa que los
defina.

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Eso también se distingue gracias a la estructura y la construcción
sintáctica de la novela ...
Traté de que todo fluyera en el libro, deseaba ver cómo
circulaba el aire entre los capítulos. La estructura del libro
corresponde a mi idea de reproducir un mundo donde hay mucho fluir de
identidad, de aire, de desconocimiento, de palabras y de lenguaje. Quería
oraciones muy finas, veloces, con sustantivos tenues, con poca adjetivación,
con muchos cortes, con un sentido muy breve de lo que se está diciendo.
Mi aspiración era crear a los personajes con los datos más
mínimos, construir la oración sin decoración, de
la manera más austera y económica posible.
En la página 164 de Lo
anterior usted tiene una frase intrigante: “Esta
historia contiene el desvanecimiento de un hombre”. ¿Podría
explicar lo que quiso decir?
Nunca leo mis libros porque soy muy crítica con lo que escribo y siempre creo que las cosas las pude haber dicho de una mejor forma.
Sin embargo, en Lo anterior hay dos o tres páginas que son mías,
que me pertenecen por completo. Son dos o tres páginas que me
han costado todos los libros que he escrito hasta ahora. La página
a la que te refieres es una de ellas y se repite dos veces con variaciones.
Esta página contiene gran parte de mi teoría sobre lo anterior
y, sucintamente, te está diciendo que mientras lees en ese preciso
momento y no en otro, ahí frente a tus ojos que no ven nada porque
no pueden hacerlo en el presente, aquí, ahora, se está desvaneciendo
un hombre. Esto, por supuesto, me parece una contradicción aterradora.
He ahí el reto de todo el que narra: porque cómo
contener algo que se está desvaneciendo.
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