Cae la lluvia refrescante y sólo es cosa de días para que el pasto comience a crecer. Debe hacerlo con rapidez desbordada para aprovechar hasta el mínimo rastro de humedad. Sólo así producirá la semilla que servirá para crecer al año siguiente, pasada la sequía. Pasto tremendo que cubre todo: es vertiginosa la forma en que extiende sus raíces para arrancarle a la tierra hasta el último nutriente. Malvada hierba que amenaza con hacer pobre a ese suelo.

Índice del texto: 1 2 3 4 5 6 7 comentarios