Misión de Santo Domingo

Fue fundada en 1775 por los dominicos Manuel García y Miguel Hidalgo, aunque el sitio fue descubierto en las exploraciones franciscanas de 1771. La misión se estableció originalmente a treinta kilómetros de la bahía de San Quintín. Posteriormente, en 1773, en busca de agua, leña y la cercanía con los indígenas del lugar, necesaria para la evangelización, la misión se reubicó en una llanura entre dos cañones, cerca del arroyo Santo Domingo. Allí se construyó la capilla, las habitaciones, una cocina, los talleres de los carpinteros y albañiles, el granero y la fragua.

Fue una misión próspera donde se cultivó olivo, vid, higo, pera, nopal, trigo, maíz y garbanzo, el riego se realizaba con la ayuda de acequias. La actividad ganadera se especializó en vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, mulas y burros. Así mismo, se aprovecharon las vetas de sal de San Quintín y el comercio de pieles de nutrias y focas para obtener otros ingresos. En su mejor época contó con una población de 257 habitantes, que fue disminuyendo a causa de las epidemias, hasta que en 1839 la misión fue abandonada.

Actualmente, existen ruinas de adobe como testigos de lo que alguna vez fue Santo Domingo.