Misión San Francisco Borja Adac

Fue fundada en 1762 por los sacerdotes jesuitas Jorge Retz y Wenceslao Link. Esta misión se estableció en un importante asentamiento cochimí en el desierto central de Baja California. El sitio era adecuado porque estaba rodeado por algunos manantiales. La misión se fundó en honor a un antepasado de doña María de Borja, duquesa de Béjar y Gandia, quien otorgó los fondos para la construcción.

Tras la expulsión de los jesuitas en 1768 , el franciscano Fermín Francisco Lasuén la administró hasta 1771, año en que llegaron los dominicos. Para 1801 concluyeron la segunda fase de construcción, a cargo de Juan María Salgado y Antonio Lázaro, que consistió utilizar un material menos perecedero que el adobe como la cantera.

Mientras estuvo activa, la misión contó con cinco rancherías: San Juan, San Francisco Regis, Nuestra Señora de Guadalupe, San Ignacio y Longeles. Llegó a tener un aproximado de 2 mil 59 habitantes hacia 1762. En esta región se cultivó maíz, cebada, trigo, garbanzo y uvas: el cultivo era propicio debido a la presencia de los manantiales.

Actualmente se conservan de la misión el edificio, un cementerio y una pila para quema de cal. San Borja es una de las dos misiones mejor conservadas de Baja California.