Misión de Nuestra Señora de Guadalupe
Fue fundada en 1840 por el fraile dominico Félix Caballero. Es de las últimas misiones fundadas en Baja California. En aquel entonces, a pesar de los cientos de años sometidos a la evangelización y al sistema misional, los indígenas de la zona vivían en condiciones de pobreza; en respuesta, Luis del Castillo Negrete, encargado del gobierno en la Baja California, estableció la distribución de las tierras misionales el 11 de julio de 1841, un año después de la fundación de Nuestra Señora de Guadalupe.
Ante la decisión, la orden de los dominicos trató de defenderse y revocar el designio; así pidieron la intervención del presidente de las misiones, el Padre Gabriel González, que con soldados intentó retener las tierras. La estrategia falló y los dominicos fueron enviados a Mazatlán en ese mismo año.
Con estos eventos termina la era misional en Baja California. De la misión no sobreviven vestigios, pero a lo largo del Camino Real se encuentran petrograbados, pinturas rupestres y otras misiones que quedan como testimonio del pasado.

