Convenio con el gobierno de México
El presidente Álvaro Obregón (que gobernó de 1921 a 1924) firmó un convenio con los menonitas, donde se establecieron los siguientes puntos:
No estarán obligados al servicio militar.
En ningún caso se les obligará a prestar juramento.
Tendrán el derecho más amplio de ejercitar sus principios religiosos y practicar las reglas de su Iglesia, sin que se les moleste o restrinja en forma alguna.
Quedan plenamente autorizados para fundar sus propias escuelas, con sus propios maestros, sin que el gobierno los obstruya en forma alguna.
Podrán disponer de sus bienes en la forma en que lo estimen conveniente y este gobierno no presentará objeción alguna a que los miembros de su secta establezcan entre ellos mismos el régimen económico que voluntariamente se propongan adoptar.
Frente a los esfuerzos del Nuevo Estado Mexicano por impulsar la economía del país atrayendo colonos con capital foráneo, los menonitas respondían a dicho perfil y les fueron abiertas las puertas de la frontera norte.
En 1971 se venció la firma del convenio firmado en 1921, y Luis Echeverría, quien era entonces presidente de México, no reanudó el contrato por considerar anticonstitucional la subsistencia de un Estado dentro del Estado Mexicano. Se les obligó entonces a pagar impuestos y a someterse a las leyes mexicanas. A pesar de que mantienen todavía muchos rasgos intactos, se han permeado de diversas costumbres del mundo exterior.
En la actualidad los menonitas que viven en territorio mexicano obedecen la constitución mexicana.
Adopción de nuevos pensamientos
Entre las comunidades liberales se ha aceptado el uso de la energía eléctrica. Algunos también se dedican a negocios como los restaurantes de pizzas, ventas de productos agropecuarios, farmacias, mercados de artesanías que atienden las nuevas generaciones, quienes ya comienzan a vestirse con ropa que compran en tiendas comerciales. Varios, aunque esencialmente hombres, han aprendido castellano y conversan con sus clientes e incluso llegan a colocar la bandera mexicana en sus negocios.
En todos los casos las mujeres son las que tienen menor comunicación con el exterior, no suelen aprender el idioma oficial del país
en el que viven: guaraní en el caso de Paraguay y castellano en el caso de Argentina, Bolivia y México.
En sus industrias algunos han adoptado tecnologías, como son las computadoras, las básculas digitales y los refrigeradores modernos.
Características conservadoras
Cultivan los productos de la región, pero se caracterizan por tener árboles de manzanas, elaborar quesos y varios derivados lácteos, hacen frutas y embutidos en conserva, así como carnes frías saladas y ahumadas. Elaboran su propio pan y su vestimenta, caracterizada por overoles de mezclilla para los hombres y vestidos de flores de distintos colores para las mujeres. El color del vestido varía de acuerdo a la edad; los vestidos son anchos y las mujeres portan chales en los hombros. Las solteras se cubren el pelo con pañoletas de color blanco y las casadas con pañoletas negras. Tanto hombres como mujeres hacen uso de sombrero de palma o fieltro.
Cada colonia menonita tiene un jefe religioso y otro civil, la familia es la base de la organización social y se funda en un sistema matriarcal. A pesar de que las mujeres tienen la última palabra para la toma de decisiones, éstas tienen prohibido hablar otro idioma que no sea el alemán. Una vez pasada la pubertad, las mujeres contraen matrimonio con una especie de contrato. El divorcio está prohibido y tienen un alto índice de reproducción.
Debido a que los menonitas se han casado entre ellos, varios presentan problemas genéticos degenerativos.
Se prohíben los deportes por considerarse manifestaciones de violencia; no pueden acudir a espectáculos como el cine o el teatro, no se les permite bailar o cantar fuera de la iglesia. El domingo es el día santo que invierten en visitar a otros miembros de la comunidad.
Como un rasgo protestante, el ocio es considerado paganismo. La productividad debe ser constante: tanto hombres como mujeres deben contribuir en la producción. La riqueza no debe ser reinvertida en lujo, sino en la generación de más productos.
Los menonitas y el mundo actual
Las comunidades menonitas, a pesar de ser distintas entre ellas de acuerdo a costumbres liberales o conservadoras, han establecido sistemas propios de producción que han sabido posicionar en los mercados y cotizar como bienes artesanales.
Se
han convertido en grupos económicamente poderosos que realizan
aportaciones al desarrollo económico de su localidad. A pesar de que no
permiten un sincretismo cultural, la modernidad y el acceso a nuevos
medios de comunicación, como Internet, modifican las tradiciones de toda
sociedad. Así como los menonitas han recibido influencias de todos los
sitios que han poblado, también todas las naciones que los han recibido
han incluido en la economía, en la dieta y en sus costumbres, algo del
mundo de los menonitas.
Fuentes:
http://menonitas.net/menonitas/
http://www.geocities.com/Heartland/Bluffs/3246/menonit.htm
http://www.legionhermosillo.com.mx/menonitas.html
http://www.desdelchaco.org.py/conozca/menonitas.asp
http://www.chi.itesm.mx/chihuahua/historia/menonita.html
